Todo comenzó con un saludo en un lugar atestado de gente, en donde todo es agitado y sin cercanía, en el cual predomina el individualismo por sobre cualquier otra cosa, pero aun así me sentí hipnotizada por su mirada y ahora cada vez que lo veo ilumina mi día, mi vida, mi corazón. Es que de todas las personas que transitan por ahí, solamente él logró captar mi atención sin siquiera intentarlo, sin forzar nada y me tiene anhelando verlo día a día. Siendo sincera, no logro descifrar todavía lo que me atrae de él o hacia él; lo llevo pensando toda la tarde sin obtener una respuesta concreta. Tiene algo totalmente magnético, me llama, me tienta y me hace caer a sus pies. Quizás él no lo sabe o aún no se da cuenta, pero con solo una mirada derriba mis defensas. ¿Qué puedo decir sobre el momento mágico en el que me abraza? Es como estar en casa cuando afuera hay una tormenta, me hace sentir tan cómoda, segura e inmensamente feliz. Cuando me envuelve en sus brazos y me pierdo en su arom...
Comentarios
Publicar un comentario