De adicción a una ilusión.
Apareció en días soleados, pero llenos de frío, quizá fue una señal del universo para decirme que estaría presente y, al mismo tiempo, vacío. Iluminó mi vida por un periodo de tiempo breve en el que me sentía perdida, por ese entonces fue mi sol y ahora que no está es mi luna, ya que por las noches aparece su recuerdo, sus palabras y sus promesas. Nunca lo vi, jamás logré tocarlo, sentir su calor, escuchar sus latidos, y aún así, es adictivo, no logro sacarlo de mi mente. No tengo nada claro y eso que paso pensando, pero siento que nubla mi mente cuando voy a llegar a una conclusión. Ahora no hay nadie, aparte de él nunca hubo alguien más, no puedo y siento que no voy a poder si no se va de mi mente, es la razón de cada uno de mis deseos y el anhelo de mis labios. Me tiene en un limbo del cual no puedo escapar y del que tampoco quiero huir, solo espero ir hacia una dirección, verlo. Creo que me he vuelto adicta a una ilusión de la que quiero que me clave sus besos de alfiler, par...