Dicentra
Jamás he sido apegada a las personas, no suelo tener un grupo de amigos estable y jamás he encajado bien en algún lugar. En todos mis años de vida, en algún punto de mi existencia me lastimó ser así y sufría por no encajar con ningún grupo, pero en la actualidad ni siquiera me importa, fluyo como debo ser y florezco a mi tiempo, no espero a nadie. Voy viviendo el día a día porque es todo lo que tenemos, como la flor de dicentra necesito acostumbrarme al clima para florecer y exponer tanto mi alma radiante como mis heridas, porque como la flor, una es un corazón sangrante y eso es parte de la belleza de una. A pesar de que siempre estoy, no todo el mundo me puede ver y eso está bien porque no a todos nos atraen las mismas flores. Sin embargo, hay días en que puedo mostrarme completamente y otros en los que desaparezco de la faz de la tierra, porque a veces la existencia se torna agotadora. Desde pequeña he sido peculiar, una flor exótica entre tantas flores despampanantes, y más de...